domingo, 7 de diciembre de 2008

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

Se inicia allá por 1980 cuando cursaba el cuarto semestre de la carrera de Lic. en Ciencias de la Educación con especialidad en Física y Matemáticas, en la escuela preparatoria México incorporada a la Universidad Autónoma de Tamaulipas , la primer asignatura fue como maestra de matemáticas realizando mis prácticas de la carrera y estando otro docente como titular, me dejaba el grupo y los temas a desarrollar, como apenas tenía 20 años y era menor que algunos de los estudiantes, un día entra la Directora al grupo y me regaña bien feo; me dice ¡bájate del escritorio, no es para sentarse eres una irresponsable, etc. Etc! Uno de los alumnos le aclara que la maestra del grupo soy yo, entonces la directora toda apenada se disculpa pero la regañada me sirvió, desde ese día, no he vuelto a sentarme en el escritorio. De no haber ocurrido, todavía lo haría, debido a que la formación que nos daban era de contenido y pedagógica pero no de formalidades como se hace en las normales.
Si bien inicié en matemáticas, mi práctica durante casi 20 años fue en la asignatura de Física en preparatorias privadas incorporadas a la Universidad Autónoma de Tamaulipas, así como en el COBAT, institución a la que le debo 10 años de formación en cuanto a la manera de trabajar en forma comprometida y dando siempre mas del 100, en ese tiempo realicé la maestría en Administración de Centros Educativos y se me permitió ejercerla como subdirector de plantel. Como extraño esos años.
El haber iniciado con grupos numerosos siendo joven y en el área de mayor dificultad, me hizo ser una maestra dura de carácter durante mucho tiempo, sin embargo, todo el tiempo que he ejercido mi profesión, trato constantemente de ser imparcial con todos mis alumnos, aunque en todo este tiempo he cometido algunas injusticias, fueron sin intensión preconcebida, sino por errores involuntarios, mismos que trato de corregir.
Siempre he dicho “la calificación del alumno no se toca” aún y cuando tengas diferencias insalvables con ellos, eso me ha costado grandes discusiones en las academias, sobre todo cuando se trata de exámenes extraordinarios, porque acuerdan que el máximo no sobrepase el 8 por ejemplo, y si el alumno obtiene el 10 se lo pongo, durante treinta años habrá ocurrido unas dos o tres veces. Eso sí, ellos saben, que si la calificación es cinco, también les aparecerá en su boleta.
Me inicio como maestra porque siempre fue mi vocación, como ya lo comente en la presentación de la semana anterior, siempre quise serlo y lo logré, pues disfruto al 100 mi profesión, aunque no todo el tiempo he sido maestra frente a grupo. E ocupado puestos administrativos dentro del sistema, 5 años de Coordinador estatal de Preescolar en CONAFE, y 3 de Subdirector académico en el plantel 05 del Cobat en Ciudad Victoria. Aún así, parte de las funciones que realizaba era capacitar instructores y tutores, en el CONAFE y atender grupos sin maestro en el Cobat de vez en cuando, y en el tiempo que estuve fuera del sistema de la educación pública di clases particulares a estudiantes de bajo rendimiento, aún lo hago. Esto último me ha permitido ser mas comprensiva con los chicos que aprenden mas despacio dentro de los grupos y buscar alternativas para que se nivelen con los demás.
Ser profesor es una carrera que cambia nuestra vida por completo, pero también nos permite cambiar la vida de los demás y los podemos marcar en forma positiva o negativa, para mi es mi mundo aparte de mi familia, no me concibo sin estar enseñando a alguien.
Toda mi vida he trabajado en el nivel medio superior excepto los 5 años de CONAFE que era de preescolar pero donde yo no atendía niños directamente de ese nivel por lo que no puedo hacer comparaciones como tampoco las puedo hacer con otra carrera, pues gracias a Dios ¡ESTOY DONDE DEBO ESTAR!, y lo disfruto al máximo, he obtenido reconocimientos, he encontrado amigos, me he capacitado, realicé una maestría, y lo mas reciente este curso virtual, no me puedo quejar.
Los motivos de satisfacción que tengo, son muchos, pero los puedo resumir en:
Ejerzo la profesión que estudié y que amo.
He podido contribuir a la formación de cientos de alumnos durante 30 años
Trabajo en lo que me gusta.
Disfruto mi trabajo.
Me actualizo constantemente.
Reconozco que no me satisface estar sin hacer nada, no entiendo a los docentes que van a un solo grupo y el resto del día se la pasan en los pasillos de la escuela, en otras palabras vegetando, con ese tiempo.
No me satisface andar por ahí hablando de los demás, si existe una diferencia o cosas que aclarar las hago en su momento y con la persona indicada.
Me molesta que en el subsistema donde estoy, todo lo politicen y dejen de lado lo importante, que es la educación, nada les parece, en todo quieren intervenir, se molestan hasta porque uno cumple con su trabajo, al respecto un maestro me dijo “llévesela a ritmo de CBtis maestra”.
En fin, este es un poco de lo que yo soy, espero los comentarios al respecto y reciban un saludo afectuoso y esta semana sea productiva para todos nosotros.

3 comentarios:

Unicornioangel dijo...

Mtra. Aidé Villarreal:
Lo que ha experimentado en el trayecto profesional, lo refleja en sus actitudes como alumna de esta especialidad. Ojalá y siempre se pueda distinguir con responsabilidad y compromiso, que son los que le hacen ver la profesión como algo grato en su vida.
Ma. de los Ángeles Tabares L.

Villa's Blog dijo...

Maestra Aidé:

Solo me puedo imaginar su cara de angustia cuando fue reprendida por su directora, creo que varios del grupo 84 habremos de tener alguna anécdota parecida a la suya, pero como se dice, son gajes del oficio.

Creo que uno de los mayores problemas de que se sufre en esta profesión es de la politización de la misma, ojala esto algún día no tengamos ni que comentarlo.

Que siga teniendo éxito en esta importante profesión.

Ing. Alberto Villa.

Rita dijo...

Hola Aidé

Sonreí al ir leyendo tu participación pues yo aun me siento en el escritorio.

Claro que tenemos que ser IMPARCIALES y respetar la calificación que el alumno logro, pero siempre recalcarles que ellos son los que deciden cual es la calificación que quieren lograr y que nosotros solo les damos las indicaciones.

Rita Vilchis